Muchas personas nunca han visitado Brasil.
Sin embargo, casi todas pueden imaginar algo cuando escuchan su nombre.
Eso no ocurre por casualidad.

Ocurre porque durante décadas el país ha logrado proyectar una identidad reconocible.
El fútbol fue uno de sus grandes embajadores.
Pero no el único.
La música.
El Carnaval.
La gastronomía.
La biodiversidad.
La Amazonía.
Las playas.
La hospitalidad.
Todo forma parte de un mismo relato.
Y ese relato inspira millones de viajes cada año.
Desde mi experiencia diseñando experiencias de viaje, he descubierto que las personas rara vez eligen un destino únicamente por sus monumentos.
Lo eligen porque sienten que ese lugar representa algo.
Brasil representa alegría.
Diversidad.
Naturaleza.
Celebración.
Movimiento.
Ese es el verdadero poder de una marca país.

El circuito que propondría
Si un cliente me dijera hoy que quiere descubrir Brasil, no comenzaría preguntándole qué hotel desea.
Primero le preguntaría:
¿Qué quieres sentir durante este viaje?
Porque no todos buscan el mismo Brasil.
Opción 1
🇧🇷 Río de Janeiro
Cristo Redentor
Pan de Azúcar
Copacabana
Ipanema
Santa Teresa
Maracaná
Opción 2
🏙️ São Paulo
Avenida Paulista
MASP
Mercado Municipal
Vila Madalena
Liberdade
Gastronomía internacional
Opción 3
🌿 Extensión
Cataratas de Iguazú
Pantanal
Amazonía
Salvador de Bahía
Fernando de Noronha

